NUESTROS PRINCIPIOS
1. Ayohuma NO es un partido político y rechazará toda propuesta de involucrarse con la Partidocracia.
2. Nos consideramos ARGENTINOS e HISPANOAMERICANOS y no nos interesa identificarnos con los países de los que hayan venido nuestros abuelos o bisabuelos inmigrantes, como tampoco pertenecer a asociaciones ni colectividades formadas por inmigrantes ni sus descendientes.
3. Somos Católicos, y consideramos que nuestra Religión es uno de los pilares de nuestra Nación, y debemos defender la Fe Católica de todos los intentos de destruirla y dividirla que vengan de los enemigos de la Patria: Marxistas, Liberales, pretendidos indigenistas (muchos de ellos de raza blanca y descendientes de inmigrantes europeos), practicantes de credos supuestamente cristianos, etc. Sin embargo, a pesar de nuestro Catolicismo y de nuestro respeto a ultranza del Dogma Católico, no nos sentimos obligados a compartir la totalidad de los pensamientos de las jerarquías eclesiásticas.
4. NO SOMOS ANTISEMITAS, no nos moviliza el odio racial ni religioso, pero sí ESTAMOS EN CONTRA DEL SIONISMO, y sostenemos que ISRAEL es un ESTADO TERRORISTA con el cual Argentina debiera romper todo tipo de relación, y no toleramos que haya en nuestro país quienes se identifiquen con Israel antes que con Hispanoamérica.
5. Estamos en contra del aborto, y consideramos que no hay peor asesino que una madre que mata al indefenso niño que lleva en su vientre, siendo justo que tanto ella como el abortero sean castigados ella con la Pena de Muerte, como hacían los Incas, cultura a la que perteneció el antiguo Tucumán. Del mismo modo, sostenemos que Aborto y Control de Natalidad son estrategias imperialistas tendientes a lograr que la Argentina sea un desierto y área de reserva para extranjeros, y que con estas políticas jamás tendremos un mercado de consumidores ni de trabajo, y estaremos condenados a ser un país subdesarrollado y colonia.
6. Estamos en contra de las empresas que, movidas solamente por el afán de enriquecerse a cualquier precio, destruyen la naturaleza, dejando en la ruina a amplios sectores rurales y provocando desastres ecológicos irreparables.
7. Defendemos la auténtica identidad argentina, mestiza y unida al resto de los países hispanoamericanos, ya que no somos el país europeo que el cipayo Sarmiento y el snob Alberdi pretendieron hacer en el Siglo XIX. Afirmar lo contrario, es desconocer el Interior de nuestro País.
8. Rechazamos la economía vigente, que beneficia a las empresas transnacionales, siempre en detrimento del trabajador nacional, y de los pequeños y en muchos casos medianos empresarios. Nos manifestamos a favor de una industrial nacional fuerte que, amén de dar mano de obra a millones de personas y pagar salarios dignos a los trabajadores, haga innecesaria la importación de cualquier tipo de artículo.
9. Estamos totalmente a favor de difundir la verdad completa con respecto a la violencia política y militar de la década de 1970, en la que si bien la dictadura militar cipaya y entreguista cometió todo tipo de violaciones contra los derechos humanos, esto no fue sino la culminación de un proceso histórico iniciado por la violencia salvaje, cruel, cobarde, asesina e innecesaria de las izquierdas, que nunca recibieron el apoyo de las mayorías.
10. Defendemos el rearme de nuestra Patria. Queremos un Ejército fuerte y listo para reprimir cualquier ataque de potencia extranjera a nuestro país o a cualquier país hispanoamericano. Exigimos un ejército numeroso, perfectamente armado y capacitado para recuperar las Islas Malvinas y para contrarrestar un hipotético intento de invasión de Chile.
11. Estamos a favor del cierre de casas de juego, casinos y la abolición todo tipo de apuestas. El juego es un síntoma más de la enfermedad capitalista que corrompe y destruye moral y materialmente a muchos argentinos.
12. Nos manifestamos en contra de la prostitución en sus más distintas variantes, como de cualquier forma de travestismo.
13. Consideramos que la Democracia ha fracasado en Hispanoamérica y que el gobernante corrupto debe ser condenado a pena de muerte.